El fenómeno del COVID-19 ha trastocado nuestros hábitos en todos los aspectos de la vida cotidiana.
Por: Ricardo Guadarrama*
Si antes de la contingencia no contabas con un plan de ejecución y de mercadeo, quizá ahora mismo estás padeciendo la reactividad y tratando de improvisar día a día. Tal vez, estás buscando culpables o justificaciones; o probablemente estás entendiendo la necesidad de planear porque, para el verano, podrías tener una buena oportunidad de lanzar campañas que mitiguen parte de las caídas que has experimentado.
Seguramente, para este momento, tus objetivos iniciales se han visto mermados, identificas la desviación de tu plan y sabes muy bien dónde estás parado. Con base en ello, tendrás que diseñar o poner en marcha un plan de contingencia que permita amortiguar los impactos, pero también impulsar nuevas iniciativas y proyectos. Hemos observado dos escenarios: negocios considerados esenciales por dedicarse a la producción y venta de alimentos, bebidas o productos de higiene que, probablemente, han experimentado una sobredemanda o; por el contrario, negocios que han parado actividades y han dejado de vender temporalmente. En el último caso, es indispensable aprovechar la oportunidad para reinventar el negocio.
La reinvención implica distintos factores, tales como:
Podrás enfrentar las circunstancias que amenacen la continuidad de tu negocio en tanto cuentes con un plan comercial anual, actividades de mercadeo trimestrales y revisión de resultados mensuales. No olvides empoderar a tu equipo de trabajo ofreciendo mayor certidumbre y seguridad ante situaciones imprevistas, fijando objetivos y metas acordes a la rotación de tus productos, temporalidades y geografías.
Finalmente, te recomendamos lo siguiente:
*Ricardo Guadarrama es cofundador de la empresa de infotecnología Paxia especializada en la industria del consumo.