Las pequeñas y medianas empresas suelen nacer con la fuerza de la convicción y la pasión de sus fundadores. Sin embargo, esa misma energía puede volverse un obstáculo cuando se insiste en avanzar sin aliados.
Por Uriel Naum Avila, Co-Fundador de Stalkeo Empresarial y AtomiCC Comunicación Creativa.
En el ecosistema empresarial, las pymes representan la chispa de la innovación y la diversidad productiva. Son las que arriesgan, las que se atreven a abrir camino en sectores donde los grandes jugadores ya tienen ventaja. Pero también son las que más rápido se enfrentan a la realidad: crecer en solitario es casi imposible.
La idea romántica de “hacerlo todo desde cero” suele chocar con la complejidad del mercado. Una empresa que intenta expandirse sin apoyo enfrenta barreras de financiamiento, acceso limitado a tecnología, dificultades logísticas y, sobre todo, aislamiento frente a cadenas de valor que ya operan de manera integrada. El resultado es conocido: operaciones interrumpidas, proyectos que se estancan y equipos que se desgastan.
Los ejemplos abundan. Pensemos en una pyme del sector agroalimentario que busca exportar sus productos. Por sí sola, difícilmente podrá cumplir con certificaciones internacionales, asegurar la distribución en mercados lejanos o negociar con grandes cadenas de retail. En cambio, al integrarse en una alianza con otras empresas del mismo sector, puede compartir costos de logística, acceder a asesoría especializada y presentarse como parte de una oferta más robusta.
Alianzas en el sector tecnológico
Otro caso se observa en el ámbito tecnológico. Una startup que desarrolla software puede tener un producto brillante, pero carecer de infraestructura para escalarlo. Al asociarse con una firma de servicios de nube o con un integrador de sistemas, no solo amplía su alcance, sino que gana legitimidad frente a clientes que buscan soluciones completas.
Alianzas con universidades y centros de investigación
Las alianzas también pueden abrir caminos menos obvios. Una pyme que colabora con universidades o centros de investigación accede a talento joven, metodologías de innovación y proyectos piloto que enriquecen su propuesta de valor. Del mismo modo, trabajar con expertos en comunicación y marketing permite que una marca pequeña logre visibilidad en medios y plataformas digitales que, de otra manera, estarían fuera de su alcance.
Alianzas con cámaras empresariales y asociaciones gremiales
Incluso las alianzas con cámaras empresariales o asociaciones gremiales ofrecen respaldo institucional y acceso a redes de contacto que multiplican las oportunidades.
En todos estos casos, la clave está en entender que colaborar no significa perder identidad, sino potenciarla. Una alianza bien diseñada respeta la esencia de cada empresa y, al mismo tiempo, abre puertas que de manera individual permanecerían cerradas.
Crecer solos puede ser un ideal, pero rara vez es una estrategia sostenible. Las pymes que se atreven a tejer alianzas descubren que su historia se escribe con más voces, más recursos y más posibilidades. Y en ese tejido colectivo, lo que parecía un límite se convierte en un horizonte.
Dar el siguiente paso implica no solo colaborar, sino formalizar y profesionalizar tu marca.
En GS1 México somos la única institución que acompaña a emprendedores y pymes en este camino a través de cursos, capacitaciones y eventos que suman conocimiento, fortalecen los productos y ayudan a crecer de forma ordenada en el mercado.
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