Autor: Amadeuz López, CEO de Pakal
Vender productos de salud en línea implica enfrentar retos regulatorios, operativos y reputacionales que no existen en otras categorías. Los errores más comunes suelen estar relacionados con la incorrecta clasificación en marketplaces, información incompleta o ambigua en la ficha de producto, incumplimiento normativo y falta de trazabilidad.La venta de productos de salud y bienestar en canales digitales se ha convertido en una oportunidad estratégica para fabricantes, marcas y distribuidores. Sin embargo, a diferencia de otras categorías, este tipo de productos exige un mayor nivel de rigor en su comercialización, tanto por el marco regulatorio como por las expectativas del consumidor en términos de confianza, información y trazabilidad.
Hoy, los marketplaces y plataformas de comercio electrónico representan uno de los principales puntos de contacto entre las marcas y el consumidor final.
No obstante, uno de los errores más frecuentes al ingresar a estos canales es la incorrecta clasificación del producto.
Una clasificación errónea puede provocar:
Pérdida de visibilidad orgánica
Bloqueos o suspensiones de catálogo
Penalizaciones por incumplimiento de políticas
Problemas regulatorios
Entender cómo se estructura cada categoría y cuáles son los requisitos específicos para productos de salud es un paso crítico para una operación digital exitosa.
En el entorno digital, la ficha de producto se convierte en el principal canal de comunicación con el consumidor.
Cuando la información es incompleta, ambigua o mal estructurada:
Se afecta la percepción de confianza
Aumenta la tasa de abandono
Se incrementan devoluciones y reclamaciones
Se deteriora la reputación de la marca
En esta categoría, la claridad es una obligación estratégica y regulatoria. Deben comunicarse de forma precisa:
Ingredientes y composición.
Beneficios permitidos (sin claims engañosos)
Advertencias y contraindicaciones
Uso recomendado
Información del fabricante o responsable sanitario
Cumplimiento con normativa vigente
La transparencia no es opcional en productos de salud; es un diferenciador competitivo.
La trazabilidad y transparencia son hoy factores determinantes en la comercialización de productos de salud.
Los consumidores buscan:
Información verificable
Origen claro del producto
Respaldo documental
Coherencia entre lo que se promete y lo que se entrega
En este contexto, la estandarización de la información y el uso correcto de identificadores y buenas prácticas se convierten en habilitadores clave para competir en canales digitales.
Vender productos de salud en línea implica comprender las expectativas del mercado digital. No se trata únicamente de estar presente en un marketplace.
Implica construir una operación estructurada que contemple:
Procesos internos alineados a regulación
Gestión documental
Optimización continua de fichas
Monitoreo de cumplimiento
Comunicación coherente y responsable
Las marcas que profesionalizan su estrategia digital son las que logran escalar de manera sostenible y generar relaciones de largo plazo con sus clientes.
En un entorno cada vez más competitivo, la correcta preparación y alineación a las buenas prácticas del comercio electrónico permite a las empresas no solo cumplir con los requisitos del canal, sino también fortalecer su posicionamiento y credibilidad.
Vender productos de salud en línea es una oportunidad real de crecimiento, siempre que se aborde con una visión estratégica, responsable y orientada a generar confianza.
- La huella digital de los dispositivos médicos: El sistema UDI
- GS1 DataMatrix y Google facilitan el acceso seguro a datos de medicamentos